miércoles, 3 de septiembre de 2014

Me he vuelto gris

Viajar me hizo mal. No pensé que mis venas podrían desgarrarse de esta manera.
Latinoamérica sigue sufriendo, y al parecer, se desangra en Argentina. Nos hemos vuelto un apátridas, burritos que persiguen la zanahoria que cuelga delante de su nariz; fantasmas tratando de abrir una puerta.
Han puesto sudor en nuestro sendero de hormiga, y ahora nos chocamos unos contra otros, tratando de complacer a una reina, simplemente para que ésta pueda dar nacimiento a nuevos consortes de estúpidos que sólo intentan acatar o luchar contra leyes ridículas.
Dentro de todo este sistema, no hay lugar para el ser. Todo se vuelve herramienta, hasta los sentimientos. Absolutamente aquello que podamos percibir, es una pieza funcional a un motor que sabemos que existe para escupir gases tóxicos, pero no sabemos porque está en marcha.
No se puede salir, no se puede esquivar. Exclusivamente estamos todos para servir a un propósito, sea cual fuere.
El único lazo que puede unir a dos personas, que es el gesto desinteresado, no deja de ser atentado. Desconfianzas, traiciones, venganzas, envidias. Cada puñalada deja su marca.

Alejados de nuestro cable literal a tierra, la naturaleza; quedamos despojados de lo que resta de humanidad. El humano ha logrado lo que quería: Los robots ahora piensan como humanos.

jueves, 28 de agosto de 2014

Rabia pura

Se da así, de manera caótica. Todo parece estar en orden, seguir su curso natural, como si el tiempo estuviera de nuestro lado; y de repente el gran velo cae, pero no al piso, sino sobre nuestras cabezas. Así aparece, de la misma manera que desaparece con un chasquear de dedos.
Supongo que todo tiene cierto comienzo, tal vez una idea de otro, un diálogo que oímos en la calle, unas líneas en el guion de una película. Somos pequeños y todavía no tenemos un lugar concreto para darle a esa idea, pero con el tiempo, como si fueran bloques de legos, se van acoplando nuevas piezas. Tal vez, a veces, la imagen va mutando, pero siempre re-utiliza los bloques existentes. Ninguna idea muere, quedan probablemente en un estante juntado tierra, hasta volver a encontrar su lugar en la nueva cadena de pensamientos.
Si dejamos que esa cadena mueva nuestro motor por demasiado tiempo, probablemente se oxide y empecemos a escuchar ruidos. Puede suceder que el motor aminore su marcha. Eso es a lo que llamamos costumbre. Y eso es exactamente lo que nos ha pasado a los habitantes de este país. Escuchamos el ruido y simplemente disminuimos la marcha y nos acoplamos.
Verán, crecí en un ambiente de críticas al gobierno de turno, y era lógico que esas ideas nutran mi futuro pensar. Me permití por mucho tiempo creer que esa era la realidad, hasta que entendí que era momento de pintar mi propio cuadro.
Al parecer, la manzana no cae lejos del árbol; pero en este caso no fue por el hecho de ser fruto de ese árbol, sino que fue por efecto de la gravedad. Pude haber escuchado que el gobierno de turno era corrupto, pero era más simple mirar a la calle y ver que esa sentencia es real.
Luego de 200 años como país supuestamente independiente podemos decir que hubo progresos, simplemente porque con el paso del tiempo, los objetos no permanecen inmutables. Les pregunto a aquellos que estén leyendo esto: ¿Están realmente orgullosos del país que tenemos? Creo que la mayoría responderá que sí. Alguno un poco menos sentimental podrá estar orgulloso de ciertos puntos de carácter descriptivo de la personalidad del argentino, y avergonzado de la otra cara que a veces solemos exhibir. Más allá de esa respuesta que sólo tiene como objetivo identificarnos a todos como habitantes de un terreno determinado que conviven de acuerdo a un conjunto de normas, formulo ahora la verdadera pregunta: ¿Podemos estar orgulloso de un país tan rico en donde cada día que empezamos lo hacemos con una nueva incertidumbre de cara al futuro?
¿Me robaran hoy? ¿Podré llegar a fin de mes? ¿Veré nuevamente a personas buscando comida en la basura? ¿Cuánto me afectará cuando vea que alguien revuelve el basurero siendo que ayer tiré un tomate porque se puso feo? Si tengo un problema de salud, ¿vendrá la ambulancia lo suficientemente rápido para llegar a un hospital decente de Granadero Baigorria? ¿Vale la pena trabajar dos tercios del año si cada día que pasa me hago estas preguntas?
Ya sé, no faltaran aquellos conformistas que respondan diciendo que hay países que están peor, que no me queje porque al menos yo puedo irme de vacaciones. Y realmente no podría responderles a esas personas. No porque no tenga argumentos, sino porque esa es la argentina que más me duele. La del no te quejes, la del mira para otro lado, la del “al menos este roba pero hace algo”. Me duele porque sé que esa persona no va a reclamar por lo que merecemos, me duele porque me siento sólo, o mejor dicho, me siento parte de esa masa conformista que sólo piensa en responder sus preguntas día a día. Me duele porque podemos ser mucho más, pero dejamos que año a año las oportunidades pasen. Dejamos que los corruptos nos gobiernen con total impunidad, dejamos que la policía nos robe, y dejamos que los ladrones nos encierren a nosotros en nuestras casas.
Estamos permitiendo cada bala que se dispara, cada pendejo que muere de hambre, cada hombre que muere por negligencia del sistema de salud. Y cada vez las balas rebotan más cerca, a cada momento nuestro niño interior muere sólo por ver a una persona comer de la basura; a cada instante nuestra salud se deteriora por la incertidumbre de un nuevo día.
Habrá miles de estúpidos que lean esto como si lo escribiera una vieja que solo habla por hablar. Pedazo de pelotudo, soy tu compatriota, soy la persona que se sienta a tu lado en un bar, soy el que frena en un semáforo en rojo.
Si permitimos descalificar cualquier crítica con un argumento tan flaco, estamos dejando que el sistema corrupto nos siga culeando. Será una estupidez publicar esto en Facebook, serán sólo palabras que queden acumulando tierra en un rincón, pero es necesario empezar a hacernos escuchar. Es necesario convencernos que nuestros derechos son tan importantes como nuestras obligaciones, al fallar en el cumplimiento de cualquiera ambas, estamos permitiendo el desequilibrio de la sociedad. Cada palabra acallada, cada infracción permitida, repercute alimentando el caos reinante.
Te hablo a vos pedazo de pajero, a vos compatriota mío, empecemos a cambiar y dejemos de desear poder vivir en otro país. No aceptemos que nos gobierne el “menos peor”, y si no sabes que hacer, al menos quéjate. Que las voces sean exponenciales. Nadie quiere que su amigo muera, nadie quiere que su padre le de comida de la basura, nadie es feliz si no tiene la libertad de caminar cuando su espíritu lo desea. Movamos esos legos, rompamos las cadenas, armemos un pueblo realmente unido, en el que las posibilidades estén disponibles para todos por igual.

Y si estás pensando en quedarte callado, en dejar que los días sigan pasando, te deseo que no te roben, que no maten a un conocido tuyo, y que seas vos el que tira basura y no el que la junta, porque si de casualidad eso llega a suceder, vas a lamentar toda tu vida haberte hecho a un costado.

miércoles, 2 de julio de 2014

Hablando de libertad

Puedes intentar toda la vida que las situaciones se adapten a vos, puedes intentar que los choques sean menores; puedes procurar que la pintura sea lo más brillante. Nada va a evitar que en algún momento la vida te saque de tu eje.
Puedes buscar ser fuerte, y construir murallas a tu alrededor; puedes ir caminando como si nada fuera a pasarte; puedes mirar al frente, desafiante, como si en tu mundo no existiera la sorpresa. Lo cierto es que nada de esto va a hacer que llegues de pie hasta el último suspiro en tu existencia.
Tarde o temprano, las enseñanzas llegan, y apuesto a que no te van a llegar a modo de manual explicativo. El transcurrir en sociedad, probablemente te demuestre de la manera más sucia lo que necesites saber. Cuando menos lo esperes un frío va a invadir tus huesos, y en ese instante probablemente no sepas porque ventana entra el viento.
No son muchas las armas para enfrentar lo caro que puede valer el automático hecho de respirar, pero te puedo asegurar que cuanto menos en cuenta tengas que respiras, más se va a helar la sangre que te recorre.
En cualquier viaje, nunca estamos solos; y mucho menos si conocemos realmente quienes somos.
No te engañes, no temas a las verdades que puedan existir dentro tuyo. Permitite odiar a quién creas sagrado, permitite entender el porqué de ese odio. Acepta que podes ser una mierda y no tengas miedo de eso, pero no te olvides que todos los días tenés la opción de elegir quien ser. Pensá que nunca vas a estar más protegido que con tu propio cariño.
El camino de conocerte te va a llevar a quererte, a plantarte firme, seas quien seas.

Si atravesas por todo el proceso, probablemente empieces a merecer respirar. Y seguramente sepas el valor de una acción que viene con nosotros desde el primer minuto de vida, es mucho más que un movimiento involuntario del cuerpo; es el regalo que obtienes por luchar. Es valorar cada minuto de tu vida.

domingo, 8 de junio de 2014

Palabras

Lo importante de las palabras, es que brindan la capacidad de definir momentos, de darle eternidad a un espacio de tiempo limitado. Llevan consigo la extensión complementaria de dar significancia a determinados sucesos. Aunque ésta nos sea heredada, en algún punto de nuestras vidas, nos apropiamos de ellas, y es con ellas con quienes podemos describirnos. 
En mi caso, amo las letras, porque me permiten expresarme; supongo que en el caso de un músico, será la melodía la vocera de sus estados emocionales. Ellas, me dan la capacidad de recordar que cada instante puede ser representado o descripto, pero no puede ser vivido nuevamente. Brindan una sensación de retorno a la experiencia, todo esto, en tiempo pasado.
Si trasladamos su importancia al presente, en ellas encontramos que entintan nuestras emociones. Pueden hasta hablar más de nosotros, que lo que nuestra propia voz puede decir. Cada lugar que se le asigna a una letra, es una inscripción del presente; una legalidad determinada que enmarca los que ocurre en todo lo que nos atraviesa intrínsecamente.
A futuro, ponemos en sus manos nuestras expresiones de deseo; y aunque pareciera más atado a un capricho, desgranandolas vemos el rastro de quien queremos ser, de que estamos buscando. También pueden proveernos de respuestas, antes de que caigamos en cuenta siquiera de que hay una pregunta planteada.
Supongo que estos mínimos argumentos sirven para entender la importancia de la palabra, y la intención es invitar a pensar en cómo nos expresamos. Probablemente si lo analisas detenidamente un momento, las palabras que dijiste esta última semana van a saber decir más de vos que todas las acciones y decisiones que ocurrieron en tu vida.

En una eternidad, las situaciones se repiten. O al menos eso puede parecer, pero es simple. El cerebro, en su lógica de funcionamiento sostenido, no hace más que generar las mismas sensaciones para situaciones similares. No es de temer, no es necesario creer que el cerebro es vago, simplemente está siendo eficiente, está ahorrando energías.
Una vez entendido esto, se puede analizar con mayor profundidad porque son necesarios los cambios. Podes elegir llevar una vida tranquila, de ahorro de recursos, pero ¿te conformaría repetir sensaciones, y vivenciar una y otra vez situaciones que, aunque similares, nunca serán iguales? Supongo que llegado un punto, todo parecería lo mismo, y probablemente lo termine siendo. Tampoco parece necesario tener que moverte de un lugar a otro para generar nuevas experiencias, pero si va a ser necesario que uses tu cabeza; que en el momento que tu primer pensamiento sea girar a la derecha, frenes el impulso y pienses: ¿por qué no seguir derecho? ¿Por qué no girar a la izquierda? Eso es básicamente lo que hace cualquier niño que crece felizmente: analiza la situación según sus herramientas, y hace lo que cree correcto.
A partir de esto, pienso ahora, que tal vez lo mejor que puedes hacer es impulsar a cualquier persona a que tome su decisión, o al menos, que averigüe el “porque”. Más que decirle “no”, tal vez deberías intentar explicarles las consecuencias. Es obvio que cuando más feliz se ve a un niño es cuando experimenta motivado por su propia capacidad de aprender.
Entonces y si no estás siendo feliz, te pregunto: ¿en qué momento dejaste de discernir? ¿En qué momento aceptaste las premisas que gobiernan tus acciones; y más importante, cuando dejaste de preguntarte porque haces lo que haces?
Tal vez, la mejor forma de vivir sea entender porque actuamos, y poner en duda no lo que hacemos, sino porque lo hacemos. Si la respuesta te satisface, obviamente te darás cuenta que al menos, estás haciéndote feliz ahora, en este preciso instante.

miércoles, 16 de abril de 2014

336 Horas

Han sido dos semanas en la que no he dejado de sentir la necesidad de tocarte, de sentir el roce de tu piel, el goce de mis labios en tu cuerpo. A veces se siente como un impulso que no puedo controlar, y otras veces parece una simple verdad.
Supongo que es lógico que el abandono que pude haber sentido de chico tenga algún tipo de influencia sobre mis relaciones anteriores, pero en ésta, puedo notar que es algo mucho más profundo.
En la vida uno va forjando sus valores, sus creencias, su fé; como así también crea el ideal de la persona con la cual quiere pasar su vida (si es que, en primer lugar, desea pasar su vida acompañado).
Mi caso no es distinto al de la mayoría del mundo; no soy excepcional, mi vida no es un ejemplo y no creo que cambie el mundo ni mi aporte sea significativo masivamente. Pero si creo que puedo ser excepcional para alguien, ejemplo en algún ambito, pero por sobretodo, creo que puedo ser significativo para alguien.
He entendido también, que la persona ideal, no es aquella que te enamora en el primer instante, ni aquella que te da comodidad; sino aquella persona que despierta tu admiración. Es importante también, que no sea una admiración desmedida ya que sino estaríamos hablando (aunque lejos esté de enteder el universo de la psicólogía) de algún tipo de obsesión. Creo que lo que define realmente a una "media naranja" (con perdón del uso de una analogía que más erronea no podría ser) es esa persona por la cual, realmente querés ser mejor; aquella persona que te inspire todos los días a desear ser un faro, un camino, una guía en la vida. Si, una tarea que parece difícil, no porque no haya personas como uno, sino por lo que cuesta saber quien es uno. Uno no es sus acciones, porque siempre se tiene la posibilidad de cambiar. Uno no es lo que quiere ser, porque no siempre se llega al destino deseado. Uno no es lo que los demás creen de uno, o quieren que sean, porque nadie tiene la capacidad de ver el cuadro completo. Uno no es nada de eso, y es todo eso junto. La gran variable, es que en la vida todo es variable, nada es estable ni permanente.
Es por eso, que han sido dos semanas de reflexión, de sufrimiento, de inestabilidad; pero si todo eso me devuelve a vos, agradezco la reflexión, agradezo el sufrimiento y la inestabilidad, pero por sobretodo, agradezco haberme puesto al filo de la navaja, donde a veces sale lo mejor de cada uno.

domingo, 6 de abril de 2014

El miedo

El miedo suele actuar como un dique, seca tus ideas, solo deja fluir unas cuantas como para que parezca que todo es normal. La estructura que viene a romper con el miedo, es el pánico.
Cuando el pánico se apodera de las decisiones, lo mejor que te puede pasar es caer en cuenta del daño que te estás haciendo. Inevitablemente, cuando tomas decisiones con un trasfondo en el cual el miedo opera, herías a quien menos querés herir; probablemente dejes de ser vos para convertirte en una madeja de acciones que nada tienen que ver con quien querés ser. Es de esperar que esto continúe hasta el simple momento en que puedas aceptar la realidad.
Parecen simples pasos una vez volcados en el papel, pero cuando es tu piel la que se agrieta, uno entiende el poder del miedo, y la profundidad en la que puede establecerse.
Su poder reside, sobretodo, en que te puede crear una realidad exactamente opuesta a la que estas viviendo; puede hacerte creer que tus acciones sos vos, y que lo que sucede alrededor no es tu culpa; es por eso que al aceptar la realidad, el gran cambio se produce en que uno entiende que estuvo cometiendo errores, que no estuvo siendo quien deseaba, sino una imagen borrosa de lo que creemos que los demás pueden esperar. Al tomar las riendas de tus decisiones, aquel dique termina por colapsar, nuevamente el agua fluye y ahora sí, el río podrá correr por donde más desee.

martes, 4 de junio de 2013

Alcatraz

Era confuso en cierto sentido. Era la primera vez que era libre. La primera vez que experimentaba una sensación de ese modo, tan plena, tan pura.
Un mundo totalmente nuevo se presentaba dentro suyo. Pero en cierto sentido, sabía que la vida podía ser un ciclo interminable, y que podía volver a acabar detrás de húmedos bloques.
Ese era su único miedo presente.
Después de haber enfrentado sus monstruos internos (los peores de todos los que puedan existir), estaba preparado para salir caminando con la frente en alto, dejando lejos de sus huellas, el concreto quebrado del pasado.
Se dijo a si mismo, se prometió una y otra vez, que no volvería sobre sus pasos; que no dejaría que su vida sea cíclica.
En la soledad del confinamiento había descubierto que podía lograr lo que quería, sólo con la herramienta más compleja a mano, su eterno pensamiento. Y de ese modo, entendía, que nunca volvería a esos lugares donde el frío recorre la médula, de forma más habitual de lo que uno podría llegar a imaginar. Lugar donde el cuerpo no sirve; ni siquiera como medio de vida, porque la vida no es tal, si cada elección está ligada a unas cadenas, firmemente amuradas al piso.
Era por eso, que la sangre precipitándose a sus órganos desde su frenético corazón, le parecía extraño.
Como si no comprendiera que la euforia puede dispararse simplemente desde una mirada, o dos, o más. Cómo si desconociera que él también fue apresado por viejos conceptos, equivocados, creados por más miedos que esperanzas. Como si hubiera olvidado que el también supo negarse a vivir por haber creído, por haber sostenido, que existe una forma correcta de actuar, y no simplemente puntos de vista.


martes, 22 de enero de 2013

Cuando la ignorancia es traición

Cuando uno es inconsciente de las consecuencias de sus actos, traiciona. Se traiciona a uno mismo. Modifica su propio presente, liberándose así de la momentánea carga de enfrentar la realidad. Engendra un espejo deformado de sí mismo y del estado de la vida. Probablemente, es el momento en el que uno no puede entender porque le sucede lo que le sucede. Es el momento en que el universo tira los dados. El azar, visto desde la cercanía del presente, se vuelve un arma de doble filo. Es así como se da forma a heridas y traiciones, con ese frío filo metálico, clavándose en la atemporal confianza. Es el momento donde, según se suele creer, las cosas van a ir mejor.
Difícilmente el destino deje que el azar domine los tiempos. En complot con la cola del diablo, aquel pergeña su plan. Y tira la fatal estocada. Esa que mueve la primer ficha del dominó; ésta, a su vez, golpea con la segunda ficha, y así, es como la ignorancia deja su saldo de destrucción y sangre; así es como se arruina el pasado y según me imagino, tu propia alma.

martes, 10 de mayo de 2011

Supervivencia

Es a veces liberador sentirse solo.
Dueño de tu vida, de tu camino, de tus fracasos y tus éxitos.
Muchas otras compartimos alegrías ajenas como nuestras, sintiendo como se expande el tiempo.
Generalmente no seguimos una linea y lo más hermoso de hacerlo es ese viento que nos levanta.
Es mágico, magnificente e intenso sentir que solo tenemos el presente. Saborear cada segundo. Masticar cada acontecimiento y llenar las pupilas con una sonrisa.
Ser consiente de lo que rodea nuestra piel, consientes de lo que no podemos entender. Apagar la luz, cerrar los ojos y crear, masificando todos los sonidos en único concepto, sabiendo el valor de la nada. De esa lineal y desconocida nada, la cual es un perfecto punto de partida.
Pero lo mejor que tiene esta vida, es saber que no necesitamos nada, absolutamente nada más que nosotros mismos para vivir.

sábado, 19 de marzo de 2011

Don't turn blue

Cualquier respuesta, un sentido.
Y es lo que se busca cuando se está perdido en un desierto.
El sol no solo te abrasa sino que también te seca.
Buscas respuestas en el cosmos pero te acordás que nunca aprendiste a leer las estrellas.
Y así, tan solo como en vida, deambulas dejando surcos.
Imagino las generaciones venideras leyendolos y riendose de tan absurdos pensamientos como hoy nosotros nos reímos de los problemas de nuestros antepasados.
Olvidas, tal vez momentaneamente, pero olvidas al fin, que el destino es uno sólo y nadie escapa.
Olvidas que nada queda permanentemente, porque ese surco lo borra el tiempo y el viento.
Olvido tal vez, que no puedo ser otro, que ese que olvida.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Volutas

No existes más que en mi imaginación se dijo. Mounstro de media cabeza, con garras de espinas. Vete de aquí, que nada vas a ganar aunque nada tengas por perder.
Desearía que mi luz te ilumine, dijo ahora mientras pensaba, solamente para que puedas volver a tu camino.
Acarició su almohada esperando encontrar en esa suavidad un escudo.
Tomó de la mesa de luz el encendedor, abrió la cigarrera, encendió un cigarrillo y se dijo, después de todo, con diez años demasiado me la banco.

Polvo de estrellas

De la nada y un poco de polvo.
Entre tanto y tanto, voy girando.
Como particula descubierta por el sol.
Inepto como pocos, genio sin neuronas.
No supo saber que el astro no deja marca.
Sólo intentó cruzar el mar.
Verdugo de su propio deseo.
Truncado de anhelos mundanos.
Brillando por efecto espejo.
Viajando para quemar.
Quemando para vivir.
Viviendo para morir.
Mueriendo para nacer.
Naciendo para rodar.
Rodando la vida por puro arte.
Escultor de palabras.
Megalómano de la verdad.
Caminando solo pido.
Tener como todos.
Simplemente un viaje más, entre viajes iajes ajes jes es s.

viernes, 1 de octubre de 2010

Una hora ahora

Necesitaría una hora más para leer.
Una hora más para escribir.
Una más para hablar con la gente.
Otra para poder ver a la gente.

Necesitaría sesenta minutos para correr cuarenta.
Sesenta minutos para escuchar música.
Sesenta más para aprender música.
Otros tantos para desperdiciar.

Necesitaría una vida más para vivir lo que no vivo.
Y otra para besarte.
Necesitaría tu vida para poder amarte.

lunes, 9 de agosto de 2010

Universo

¡Universo! Vivimos en él, bailamos con él. Sobre él construimos nuestras vidas, nuestros futuros, nuestros anhelos. Todo deseo está dentro suyo y cualquier consecuencia es directa, por eso lo cuidamos, por eso lo queremos.
Encontramos en cada centímetro su energía, su amor y eso nos ayuda a seguir. Y no sólo a seguir, sino a querer más lo que tenemos, a crecer, expandirnos.
Nuestro corazón se une en un simple latido, sístole y diástole; día y noche; minutos, horas, meses; todo puede pasar mientras nosotros giramos acompasadamente. Bailando ese hermoso vals.
Esperamos que todo salga de acuerdo a lo planeado, pero te digo una cosa, yo no quiero olvidarme que mi plan se cumple, y son momentos como este en el que no me olvido, en que mi memoria persiste; y me resisto a que el tiempo pase, porque el tiempo quiere robarme mi memoria.
Por suerte hay momentos en que el tiempo se detiene. Palabras como espacio, tristeza y dolor simplemente desaparecen, y es ahí, en ese preciso instante en que somos universo.

jueves, 24 de junio de 2010

Preludio

"Por los ríos, por los mares
Por los picos y los valles
Por las venas de tu alma
Por el Santo que da calma
Por tu boca que lástima
Por tu mente, que imagina
Las palabras que estás viendo
Las que se van escribiendo..."



Una luz me ilumina, una energía que cimentó en mi alma.
Hoy el sol brilla más que nunca. Y vuelo alto, allá, bailando con aquellas nubes. Tu sonrisa tiene más valor, y más calor. Cada melodía me transpasa extendiendo mi ser, ramificandolo, volatilizandolo.
Creando un mejor ayer para mañana.
Me balanceo en la vida sin preocupaciones. Vestido unicamente con mi yo interior. Arrebolado por esta desnudez, pero feliz de ser un espejo de mi mismo. Distinto e individual.
Sólo lamento decirles que ya no les pertenezco, que nada más pertenezco al camino que mi corazón quiera andar y desandar.
Abrazos, mis gracias y una reverencia a su salid, les deseo todo y más!

miércoles, 16 de junio de 2010

Otro pasajero soportando

Siento el olor, la presión de las voces son tan filosas como una catana. Veo las caras y una voz dentro mío grita NO! No quiero ser así, terminar así. Esconder detrás de una mascaras mis miedos, mis sentimientos. No me importa consumirme pero no quiero ser producto de consumo. Tengo la necesidad de sentir la vida pasando a través de mí. Ver a los ojos y no solo ver unos ojos. Dejarme llevar por las fuerzas. Quiero sentir todo como te siento a vos.
Observo mi pasado y al cotejarlo con mis deseos no encuentro encuentro entre ellos. Es por eso que me pesa tanto continuar con todo eso a cuesta. Y quiero dejarlo al menos a un costado para poder seguir y me encuentro que la mochila sigue aferrada a mi espalda.
Son esos mis mayores momentos de desesperación, porque mi espalda sigue sumando más pasado, pasado inconexo con espíritu.
Empiezo a aborrecer a todos. A las palabras costumbristas. Al vacio del corazón. A la falta de apego con la vida.
Me enferman los miedos estúpidos, la indecisión y la duda.
Pero espero, si bien aumentando aquel peso, espero. Sentado en el cordón, dibujando en la tierra con un palo, mirando la gente pasar, espero. Espero ese momento en que la vida se abra, pueda enderezarme, decir gracias y adiós.

jueves, 20 de mayo de 2010

Y todo lo que traes, es todo.


Era una destemplada tarde de mayo. Una más en la bolsa de acciones de mis sentimientos. Hacía tiempo que una fría estabilidad se había apoderado de mi corazón. Una gran coraza que esgrimía sus garras ante cualquier señal de peligro.
Todo mi cuerpo se sentía parte de la nada, pero en ese momento sólo era consciente de que estaba un poco fuera de mi senda.
Tranquilamente seguía a mis pasos, mientras conversaba con un amigo de cosas triviales, cosas de la vida actual. Mi sosegado andar me llevaba a mi destino, tan pacífico que obviamente no preveía lo que en momentos iba a pasar.
A mí alrededor, en ese instante, todo era normal, pero ahora, rememorando, me doy cuenta que el viento había cambiado su dirección, los pájaros habían dejado sus cantos para dar lugar a otro igual de hermoso: el silbido que aquel producía al filtrarse por las rendijas de las ventanas.
Recordando, me doy cuenta que era un momento magnifico, perfecto como la vida misma. Era uno más dentro de un todo más grande que el universo, unido por pequeños y frágiles hilos. Las energías fluían a través de mí y la armonía transmitida por las circunstancias abrazaba mi alma.
Quedará en la imaginación de quién lea, que fue lo que paso en esa oportunidad, ya que carezco de palabras que puedan describir los sucesos subsiguientes a mi caminata. Sólo puedo decirles que hoy, días después, me encuentro envuelto por esa misma armonía y esa energía sigue circulando dentro y fuera de mi ser. Alegre de poder tomar consciencia de lo que generalmente se es inconsciente. Y uso todas mis herramientas, todo lo que tengo a mi alcance, para no dejar que mi humana volatilidad y efímero pasar arruinen este sueño; utilizando mi cuerpo para generar más energía positiva, para ver esa sonrisa nuevamente, para que tus ojos brillen nuevamente, tu alma baile, tu corazón palpite desbocado por cada segundo de vida vivida, honrando a todo pasado, todo presente y todo futuro; creando un nuevo significado para todo lo ya creado.

lunes, 3 de mayo de 2010

Verdades sobre la verdad

• No hay una verdad absoluta, pero todos la buscamos.
• Existen muchas verdades por eso la verdad no existe.
• La verdad puede doler.
• Nada y todo pueden ser lo mismo.
• Los deseos son sueños, los sueños realidades, es probable entonces que las realidades sean ficticias.
• Nadie muere, el cuerpo es energía y ésta no se pierde, se transforma.
• Es verdad que no podemos estar seguros de nada, entonces la verdad no existe.
• Si la verdad no existe, este texto tampoco.
• Si este texto no existe, tampoco lo hago yo.
• Si yo soy ficción, la verdad también lo es, por ende, no existe.
• NADA EXISTE, esa es mi verdad.

viernes, 30 de abril de 2010

Soñarás la huella que se fue

Despierto sólo y ese deseo sigue corriendo por mis venas. Rastros de miles de noches anteriores. Quiero recorrerte, conocerte más, conectarme plenamente con vos, como otras veces ha sucedido. Es tu magia la que necesito para seguir, sin eso soy únicamente un cuerpo más.
Espero.
Con la pasividad de un anciano el cielo se va despejando, y a lo lejos empiezo a divisar el horizonte. Hacia donde no llegan mis ojos lo hace mi alma. Guiado por ésta transito los huecos de la humanidad, intentando amenizar los pecados de las herramientas humanas.
Me encuentro con los muchos ciclos, transitando tal vez una ruta que no recorrí, pero que alguien me silbó. Vengo del ayer, pero no soy ayer. Me oriento gracias al pasado pero no voy hacía allí. Sólo camino sobre esa energía, tan modificada, tan olvidada.
Una pequeña sombra tuerce el camino por sólo capricho. Y la luna y el sol divagan sobre las cuestiones que le competen. Escuchándolos podría afirmar que la luna está en lo correcto, pero el sol brilla tanto, trasmite tanto, que mi cuerpo muere calcinado.
Y allí todo: dos sabios, un ingenuo, el gris que tanto enciende y apaga y un capricho que parece crecer a su propio capricho. Dejo de ver para poder ir más allá, los saludo y emprendo el regreso. Hasta mañana sol, hasta mañana luna, hasta mañana capricho y hasta mañana gris.